
La misa se celebrará a las 13:30 horas en la iglesia parroquial, dedicada precisamente a la advocación de la Natividad de Nuestra Señora.
Durante muchos años, el 8 de septiembre fue además el día grande de las fiestas de Almazul. No era una fecha elegida al azar: llegaba cuando las principales tareas de la cosecha ya habían terminado y, tras semanas de duro trabajo en el campo, era el momento de reunirse, celebrar y disfrutar en familia y con los vecinos.
La propia iglesia conserva el recuerdo y la importancia de esta advocación. En su gran retablo pueden contemplarse distintas escenas y estampas relacionadas con la Natividad, testimonio de una devoción muy ligada desde hace siglos a la historia de Almazul.
Con el paso del tiempo, las fiestas principales del pueblo se trasladaron al mes de agosto, buscando unas fechas en las que pudieran regresar más hijos del pueblo, familiares y visitantes y así conseguir una mayor participación. Pero el 8 de septiembre no ha perdido su significado.
Por eso, aunque las grandes fiestas ya se hayan celebrado, Almazul mantiene viva esta tradición con la celebración de la misa en honor a su patrona.
Una fecha para recordar nuestras raíces, nuestra historia y esas costumbres que, generación tras generación, siguen formando parte de la vida de Almazul.
Almazul volvió a vivir intensamente sus fiestas de 2026, que transcurrieron con total normalidad y en un ambiente de alegría, convivencia y mucha participación. El cartel de este año ya anunciaba un programa repleto de propuestas para todas las edades, y la realidad no defraudó: hubo juegos, concursos, música, magia, deporte y numerosos momentos para compartir.
Los más pequeños disfrutaron especialmente con la tradicional tirada de caramelos y los juegos infantiles. Y es que Almazul sigue siendo un pueblo con futuro: durante estos días hubo mucha algarabía infantil por sus calles, con numerosos niños y también nuevos nacimientos que mantienen viva la esperanza de continuidad del pueblo.
Uno de los grandes éxitos fue la gymkana, que reunió a tantos participantes que fue necesario formar hasta diez grupos. Ni siquiera la tormenta, que dejó alrededor de 30 litros por metro cuadrado, consiguió apagar el entusiasmo. Entre agua, carreras y muchas risas, la prueba pudo celebrarse y tuvo finalmente su grupo ganador.
También hubo espacio para las competiciones más tradicionales. En los bolos se impuso la jovencísima Jimena, mientras que la petanca estuvo este año especialmente animada. Una actividad que gana seguidores y público en cada edición y que tuvo como vencedores a Víctor y Guillermo.
El concurso de tortillas volvió a demostrar el buen hacer culinario de los participantes, mientras que el tradicional MasterChef de Almazul se confirmó, un año más, como uno de los grandes éxitos del programa.
Julio, el alcalde, siguió amenizando con su simpatía y sus ocurrencias las concurridas sesiones de bingo. El premio más importante llegó el lunes 17 de agosto, coincidiendo con la actuación de la orquesta: un bingo de 1.200 euros que se llevó una joven de Serón de Nágima. Aquella jornada reunió a mucha gente llegada de los pueblos de los alrededores y dejó uno de los ambientes más concurridos de todas las fiestas.
No faltó tampoco la tradicional carrera popular, abierta a participantes de todas las edades. Una cita en la que lo importante volvió a ser correr, compartir el recorrido y disfrutar juntos de las calles y los caminos de Almazul.
La música tuvo un papel protagonista. El pueblo vibró con la orquesta La Fuerza y con la charanga, que recorrió las calles llenándolas de alegría, ritmo y ganas de fiesta. Vecinos y visitantes bailaron, cantaron y disfrutaron de unas jornadas en las que Almazul volvió a mostrar su cara más animada.
La gerencia del Centro Social estuvo nuevamente en manos de Daniela y Luis, que realizaron una magnífica labor. El pueblo de Almazul está encantado y profundamente agradecido por el gran servicio, la dedicación y la atención que han ofrecido durante estos días.
El martes se celebró la tradicional comida popular, que reunió a alrededor de 150 personas en una jornada marcada por el buen ambiente y las ganas de compartir mesa y conversación. La bendición fue realizada por Reina, la nueva alguacil de Almazul, que además ha contribuido a que las calles del pueblo lucieran especialmente engalanadas durante las fiestas.
Como gran colofón, el mago Cobretti fascinó al público con su espectáculo, mientras que la barbacoa puso el broche final a las fiestas de Almazul de 2026. Han sido unos días de mucho sol, calor, diversión y convivencia que dejan estupendos recuerdos y ganas de volver a encontrarnos el próximo año.
Desde Almazul queremos agradecer especialmente el trabajo de la Comisión de Fiestas, del Ayuntamiento y de todas las personas que han colaborado en la preparación y celebración de los actos. Gracias a su esfuerzo y a la participación de vecinos y visitantes, el pueblo ha podido disfrutar de unas fiestas excelentes.
Almazul vuelve poco a poco a la tranquilidad, pero quedan las fotografías, las anécdotas, las risas y el recuerdo de unos días en los que sus calles se llenaron nuevamente de vida.
¡Muchas gracias a todos y que siga viva la alegría de Almazul!